Introspectivo.
Poeta adicto al portal
Entre el frió silencio de cuatro paredes y sobre un fino colchó, piensa Juan. Piensa de todo. Piensa en el y en sus traspiés. Piensa y aplasta su cara contra el colchón. Piensa y se asfixia de pensamientos tóxicos para el corazón.
Con fatiga y desalentado se levanta y apaga la luz, vuelve al fino colchón pero rota su cabeza apuntando al techo. Busca entre el sosiego de la noche algún consejo, algún propio consejo.
Habla consigo mismo.
-Juan, tenés que dejar de ser tan necio, tan cabeza dura, tan arrogante a la hora de senir.
No puede ser que no encajes en este rompecabezas llamado sociedad. Algo tenés que hacer bien. Algún rol debés tener.
¿O sos un experimento de Dios? ¿sos un ratón de laboratorio en una caja de hormigas.? ¿Que sos, Juan?-
Lentamente se sienta, en posición fetal, gimotea. Una lágrima atascada en su dureza es libre al fin. Tras ella rebalsa un llanto desconsolado y sollozo que inunda los pisos de su departamento.
Se siente aliviado. Se siente ligero como el aire.
Con fatiga y desalentado se levanta y apaga la luz, vuelve al fino colchón pero rota su cabeza apuntando al techo. Busca entre el sosiego de la noche algún consejo, algún propio consejo.
Habla consigo mismo.
-Juan, tenés que dejar de ser tan necio, tan cabeza dura, tan arrogante a la hora de senir.
No puede ser que no encajes en este rompecabezas llamado sociedad. Algo tenés que hacer bien. Algún rol debés tener.
¿O sos un experimento de Dios? ¿sos un ratón de laboratorio en una caja de hormigas.? ¿Que sos, Juan?-
Lentamente se sienta, en posición fetal, gimotea. Una lágrima atascada en su dureza es libre al fin. Tras ella rebalsa un llanto desconsolado y sollozo que inunda los pisos de su departamento.
Se siente aliviado. Se siente ligero como el aire.