Junior O.
Poeta asiduo al portal
La sombra de la traición asalta tu cabeza.
Ocupando tu mente con una interrogante.
Quién te enseñó a mentir hombre vil?
Hieres aún cuando tu boca dice la verdad.
La culpa te mantiene despierto.
Mas tu mente desconoce el arrepentimiento.
Destellos de bondad aún en ti pueden verse.
No todo en ti es malo, pero la maldad prevelece.
Por 30 monedas de platas vendites tu alma.
Acaso ignorabas que eras rico?
Él te hubiese dado el oro y la plata.
Té engañaron al pagarte con lo que ya era tuyo.
Transitas por rosas que parecen hermosas.
Sin percatarte de sus muchas espinas.
La luna aún no se a despertado.
Y ya tus pasos deambulan por las penumbras.
Ocupando tu mente con una interrogante.
Quién te enseñó a mentir hombre vil?
Hieres aún cuando tu boca dice la verdad.
La culpa te mantiene despierto.
Mas tu mente desconoce el arrepentimiento.
Destellos de bondad aún en ti pueden verse.
No todo en ti es malo, pero la maldad prevelece.
Por 30 monedas de platas vendites tu alma.
Acaso ignorabas que eras rico?
Él te hubiese dado el oro y la plata.
Té engañaron al pagarte con lo que ya era tuyo.
Transitas por rosas que parecen hermosas.
Sin percatarte de sus muchas espinas.
La luna aún no se a despertado.
Y ya tus pasos deambulan por las penumbras.