viajero de viento
Poeta adicto al portal
Hoy caí de rodillas a tierra
Preguntándole a DIOS
Cuantos siniestros mas
Cuantos cadáveres más sin rostro
Cuantas más carnes despedazadas
Confundidas y atrapadas en esquirlas de misiles
Cuantos más , sin amparo, gritos
De niños inocentes mutilados de razón
Y alimentados con pólvora en el corazón
Estoy orándole a DIOS
Por las guerras putrefactas en su nombre
por los muertos envueltos con banderas y honores
pero que ya no caben en los panteones
también por los huesos y vertebras sin nombre
envueltos con mantos en el desierto
cuantas más lágrimas de cadáveres
que intentaron correr sin piernas
Cuantos más pavores de viudas cuyos coágulos
esbozaron horrores en muros caídos por explosiones
Hoy doble las rodillas
Por las guerras hediondas atroces y oscuras
que solo alimentan grandes y viejos poderes
Oro por las miradas desorbitadas y calcinados
huyendo de asesinos que detonan injusticias
Cuyos restos caen expresando incomprensiones
Oro, pero no lloro
Hasta cuando los juegos de los que manejan el poder
Donde el egoísmo y la ambición
Se apuñalan con el resentimiento y la venganza
Hasta cuando la lascivia por el poder
eructara pus mientras gangrena la paz humana…
hoy oro, pero no lloro
“Padre, a los que venden el hambre y negocian con la violencia
no los perdones, porque ellos si saben lo que hacen”
Preguntándole a DIOS
Cuantos siniestros mas
Cuantos cadáveres más sin rostro
Cuantas más carnes despedazadas
Confundidas y atrapadas en esquirlas de misiles
Cuantos más , sin amparo, gritos
De niños inocentes mutilados de razón
Y alimentados con pólvora en el corazón
Estoy orándole a DIOS
Por las guerras putrefactas en su nombre
por los muertos envueltos con banderas y honores
pero que ya no caben en los panteones
también por los huesos y vertebras sin nombre
envueltos con mantos en el desierto
cuantas más lágrimas de cadáveres
que intentaron correr sin piernas
Cuantos más pavores de viudas cuyos coágulos
esbozaron horrores en muros caídos por explosiones
Hoy doble las rodillas
Por las guerras hediondas atroces y oscuras
que solo alimentan grandes y viejos poderes
Oro por las miradas desorbitadas y calcinados
huyendo de asesinos que detonan injusticias
Cuyos restos caen expresando incomprensiones
Oro, pero no lloro
Hasta cuando los juegos de los que manejan el poder
Donde el egoísmo y la ambición
Se apuñalan con el resentimiento y la venganza
Hasta cuando la lascivia por el poder
eructara pus mientras gangrena la paz humana…
hoy oro, pero no lloro
“Padre, a los que venden el hambre y negocian con la violencia
no los perdones, porque ellos si saben lo que hacen”
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