elpaisdenuncajamas77
Poeta que considera el portal su segunda casa
La primera vez
fue en el supermercado,
tú comprabas,
él, simplemente trabajaba,
una mirada
una sonrisa...
Años después por la calle,
el volvía a casa,
tú, ibas a buscar a tu retoño
y vuestros ojos se cruzaron.
Después cambiabas tu ruta
para cruzarte con él,
su sonrisa te alegraba el día
mas nunca os dijisteis nada;
tu vida en aquel momento
era una batalla perdida,
la suya pisar el acelerador
y vivir al limite los días.
Pasó el tiempo
-como siempre el reloj
avanza rápido
como la infancia de un niño-
y os perdisteis la pista,
alguna vez pensaste
que habrá sido
de aquella sonrisa.
Y un día gris
como cualquier mañana
de un frío invierno,
el destino os puso
de nuevo en el mismo sendero.
Y volvieron las miradas
y las sonrisas
y esta vez palabras...
Palabras que sonaban,
palabras que soñaban.
Descubristéis la misma pasión
por amorosos versos,
tuvisteis tentanción
de daros algún beso...
Tú con tus heridas
él con sus cicatrices;
tú con tus miedos
él con suspesadillas.
Quiza no era el mejor momento
pero el destino es juguetón,
-como Miguel congiéndolo todo
o Raúl con su consola-
y alli estabais...
Y estáis aún
con ganas de besaros
despacio,
con ganas de que el destino
os cuente,
porque os volvió a unir,
cuales son sus planes,
si seréis solo un presente
o quizá un futuro
que podáis compartir
en el mismo lecho.
fue en el supermercado,
tú comprabas,
él, simplemente trabajaba,
una mirada
una sonrisa...
Años después por la calle,
el volvía a casa,
tú, ibas a buscar a tu retoño
y vuestros ojos se cruzaron.
Después cambiabas tu ruta
para cruzarte con él,
su sonrisa te alegraba el día
mas nunca os dijisteis nada;
tu vida en aquel momento
era una batalla perdida,
la suya pisar el acelerador
y vivir al limite los días.
Pasó el tiempo
-como siempre el reloj
avanza rápido
como la infancia de un niño-
y os perdisteis la pista,
alguna vez pensaste
que habrá sido
de aquella sonrisa.
Y un día gris
como cualquier mañana
de un frío invierno,
el destino os puso
de nuevo en el mismo sendero.
Y volvieron las miradas
y las sonrisas
y esta vez palabras...
Palabras que sonaban,
palabras que soñaban.
Descubristéis la misma pasión
por amorosos versos,
tuvisteis tentanción
de daros algún beso...
Tú con tus heridas
él con sus cicatrices;
tú con tus miedos
él con suspesadillas.
Quiza no era el mejor momento
pero el destino es juguetón,
-como Miguel congiéndolo todo
o Raúl con su consola-
y alli estabais...
Y estáis aún
con ganas de besaros
despacio,
con ganas de que el destino
os cuente,
porque os volvió a unir,
cuales son sus planes,
si seréis solo un presente
o quizá un futuro
que podáis compartir
en el mismo lecho.
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