Cafla
Poeta recién llegado
Completé cada meta que tenía pendiente,
ahora ¿por qué me siento tan perdida?
Mis caminos están con una densa bruma,
que apenas puedo ver para transitar.
No hay luz y quizás sea la oscuridad que brinda
la escasez de oportunidades.
Este fue el año de los casi.
A veces pienso que ha pasado una eternidad,
que estoy atrapada en ella,
esperando una chance,
pero no cualquiera, la que me merezco,
Sin embargo, no la obtengo.
Y tengo tantas ideas en mi cabeza a diario
que me a veces pienso que explotarán
cuando no las ejecuto todas,
lo malo es que me mandan a distintas vías,
y al final no me enfoco en ninguna.
Trato de organizarme a diario,
a veces lo logro, algunas mañanas la abulia me absorbe y
me mata al ver que todos avanzan y yo sigo aquí, estancada.
El tiempo pasa rápido y lento para mí,
en mis días no productivos, no necesariamente no lucrativos.
Quizás mi fobia a la rutina es lo que
me hace no poder organizarme ni
mucho menos seguir una planificación.
Me inundo de ideas para no quedarme lamentándome,
no obstante, a veces los lamentos son inexorables.
Aunque las distracciones ayudan a cubrirlas.
Y mi ira se incrementa al escuchar a
la mayoría de los demás con sus caminos formados,
quejándose todos los días.
¿Seré así también?
Cuando logre obtener lo que quiero,
Ya no lo querré.
Cada día es diferente,
aunque quiera seguir un mismo objetivo.
Todos los días es un desafío.
Entre esta frustración, impotencia, cansancio mental.
El agotamiento por seguir optimista es muy exhaustivo,
Y lamentablemente no me sale natural.
Los días nublados no me acompañan mucho.
Hoy no quería salir de la cama, solo quería seguir ahí,
Como nunca, no era mi decisión.
Tal vez repunte el final de este día.
ahora ¿por qué me siento tan perdida?
Mis caminos están con una densa bruma,
que apenas puedo ver para transitar.
No hay luz y quizás sea la oscuridad que brinda
la escasez de oportunidades.
Este fue el año de los casi.
A veces pienso que ha pasado una eternidad,
que estoy atrapada en ella,
esperando una chance,
pero no cualquiera, la que me merezco,
Sin embargo, no la obtengo.
Y tengo tantas ideas en mi cabeza a diario
que me a veces pienso que explotarán
cuando no las ejecuto todas,
lo malo es que me mandan a distintas vías,
y al final no me enfoco en ninguna.
Trato de organizarme a diario,
a veces lo logro, algunas mañanas la abulia me absorbe y
me mata al ver que todos avanzan y yo sigo aquí, estancada.
El tiempo pasa rápido y lento para mí,
en mis días no productivos, no necesariamente no lucrativos.
Quizás mi fobia a la rutina es lo que
me hace no poder organizarme ni
mucho menos seguir una planificación.
Me inundo de ideas para no quedarme lamentándome,
no obstante, a veces los lamentos son inexorables.
Aunque las distracciones ayudan a cubrirlas.
Y mi ira se incrementa al escuchar a
la mayoría de los demás con sus caminos formados,
quejándose todos los días.
¿Seré así también?
Cuando logre obtener lo que quiero,
Ya no lo querré.
Cada día es diferente,
aunque quiera seguir un mismo objetivo.
Todos los días es un desafío.
Entre esta frustración, impotencia, cansancio mental.
El agotamiento por seguir optimista es muy exhaustivo,
Y lamentablemente no me sale natural.
Los días nublados no me acompañan mucho.
Hoy no quería salir de la cama, solo quería seguir ahí,
Como nunca, no era mi decisión.
Tal vez repunte el final de este día.