mujerbonita
Poeta que no puede vivir sin el portal
¿Jugamos?
Ven pequeña, vamos a jugar un rato,
acerca ya tus juguetes y tu muñeca de trapo;
le haremos un traje nuevo, remendado con harapos,
estando ya vestidita, arrúllala entre tus brazos...
Con esa cajita vieja, construiremos una cuna
para que duerma tranquila, y soñando con la luna
le contaremos el cuento del "sapito en la laguna".
Hace mucho tiempo, existió un bosque encantado, lleno de magia y belleza;
con árboles de colores y tamaños diferentes. En medio había una hermosa laguna de aguas tan cristalinas que todo se reflejaba en ellas...
-mamá, la muñeca tiene frío,
su cobija no le hiciste
con este vestido mío,
raído, de color un poco triste
le cortaré un cobertor
que caliente su figura
hecha de trapo y cartón-.
-Voy adentro a la cocina,
solicita su mamila-
porque también tiene hambre
prepararé dos raciones
para dar satisfacciones,
a la muñeca y su madre.
A orillas de la laguna, vivía un sapito que cada mañana, de un salto
se sumergía en las aguas quietas. El sapito había sido hechizado por una bruja malvada...
-pequeña, ¿aún me escuchas-?
creo que dormida ya estás,
abrazando a tu muñeca
su leche han tomado ya...
Dormidas en mi regazo
las dos muñecas terminan,
por ese bosque encantado
entre sueños, ya caminan.
Ven pequeña, vamos a jugar un rato,
acerca ya tus juguetes y tu muñeca de trapo;
le haremos un traje nuevo, remendado con harapos,
estando ya vestidita, arrúllala entre tus brazos...
Con esa cajita vieja, construiremos una cuna
para que duerma tranquila, y soñando con la luna
le contaremos el cuento del "sapito en la laguna".
Hace mucho tiempo, existió un bosque encantado, lleno de magia y belleza;
con árboles de colores y tamaños diferentes. En medio había una hermosa laguna de aguas tan cristalinas que todo se reflejaba en ellas...
-mamá, la muñeca tiene frío,
su cobija no le hiciste
con este vestido mío,
raído, de color un poco triste
le cortaré un cobertor
que caliente su figura
hecha de trapo y cartón-.
-Voy adentro a la cocina,
solicita su mamila-
porque también tiene hambre
prepararé dos raciones
para dar satisfacciones,
a la muñeca y su madre.
A orillas de la laguna, vivía un sapito que cada mañana, de un salto
se sumergía en las aguas quietas. El sapito había sido hechizado por una bruja malvada...
-pequeña, ¿aún me escuchas-?
creo que dormida ya estás,
abrazando a tu muñeca
su leche han tomado ya...
Dormidas en mi regazo
las dos muñecas terminan,
por ese bosque encantado
entre sueños, ya caminan.