Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Jugué mi corazón al todo o nada
y envido por su Luz sin más razones
que darme a lo que dictan sus pasiones
inmerso en esta mágica alborada.
Apuesto mi verdad a su llamada
poniéndole su letra a mis canciones,
tratando de sentir las emociones
que llegan de la mano de mi amada.
Las cartas se acarician en la mesa
buscando la manera de prenderse
ligadas por la suerte y la sorpresa.
Jugué mi corazón –todo es ponerse-
en medio de un clamor que nunca cesa:
lo bueno está en jugar y no perder-se.
y envido por su Luz sin más razones
que darme a lo que dictan sus pasiones
inmerso en esta mágica alborada.
Apuesto mi verdad a su llamada
poniéndole su letra a mis canciones,
tratando de sentir las emociones
que llegan de la mano de mi amada.
Las cartas se acarician en la mesa
buscando la manera de prenderse
ligadas por la suerte y la sorpresa.
Jugué mi corazón –todo es ponerse-
en medio de un clamor que nunca cesa:
lo bueno está en jugar y no perder-se.