Nat Guttlein
さん
La tormenta no ha de mermar,
las catástrofes abrazando las nubes me han de cubrir
y la niebla palpable tejiendo alaridos sordos,
te ha de reclamar y morir en el intento.
Que en los silencios de la madrugada te busco,
y los monstruos se burlan de mí,
se trepan lentamente por mi espalda,
llenan mis sienes de gotas frías
y cicatrices rotas.
Las letras y palabras me las bebo en un té,
a las penas me las devoró con las agujas del reloj.
Tu sonrisa de teatro parece caer,
y el telón te desgarra,
te retuerces,
lágrimas artificiales vuelan
y la carne brota de tus mejillas.
De tanto verte volver a mí,
solo me queda esperar,
que pieza más en el tablero moverás.
las catástrofes abrazando las nubes me han de cubrir
y la niebla palpable tejiendo alaridos sordos,
te ha de reclamar y morir en el intento.
Que en los silencios de la madrugada te busco,
y los monstruos se burlan de mí,
se trepan lentamente por mi espalda,
llenan mis sienes de gotas frías
y cicatrices rotas.
Las letras y palabras me las bebo en un té,
a las penas me las devoró con las agujas del reloj.
Tu sonrisa de teatro parece caer,
y el telón te desgarra,
te retuerces,
lágrimas artificiales vuelan
y la carne brota de tus mejillas.
De tanto verte volver a mí,
solo me queda esperar,
que pieza más en el tablero moverás.