Ojos_Tristes
Poeta recién llegado
[
Dejemos las palabras para después, cuando hablar sea necesario y no se pueda evitar. Tan solo, en este momento, dejemos eso que tanto nos hace mal.
Hagamos oídos sordos a los recuerdos, juguemos a ese juego en el que perdimos pero sabemos que ahora podemos empatar, porque ganarla es temporario y no queremos que la ilusión nos vuelva atacar.
¿Esta bien jugar a este juego? ¿Lastima sabiendo que aún no sentimos más? ¿Es esperanza o engaño? ¿Tal vez el vació que nunca se podrá llenar?
No importa que sea, ambos sabemos lo que ya no queremos más. Juguemos a amar, a sentir sensaciones que no volverán, a decir te amo tan vacío igual a esos que escuchamos y fueron solo mentiras para lastimar, a mirarnos a los ojos simulando amor como tan bien aprendimos de ellos, seamos maestros para engañarnos y simular que es un juego que aun podemos jugar. Olvidemos el significado de un beso, que creíamos interpretar, porque solo es eso un beso. No demos más sentidos a las cosas, solo dejémonos llevar.
Ahí en la habitación, en una noche oscura, dos personas juegan a amarse, simulan sentir, desean olvidar, buscando un consuelo de la herida que no pueden cerrar a la sombra de un pasado que no los deja en paz.
Juguemos... al amor.
Dejemos las palabras para después, cuando hablar sea necesario y no se pueda evitar. Tan solo, en este momento, dejemos eso que tanto nos hace mal.
Hagamos oídos sordos a los recuerdos, juguemos a ese juego en el que perdimos pero sabemos que ahora podemos empatar, porque ganarla es temporario y no queremos que la ilusión nos vuelva atacar.
¿Esta bien jugar a este juego? ¿Lastima sabiendo que aún no sentimos más? ¿Es esperanza o engaño? ¿Tal vez el vació que nunca se podrá llenar?
No importa que sea, ambos sabemos lo que ya no queremos más. Juguemos a amar, a sentir sensaciones que no volverán, a decir te amo tan vacío igual a esos que escuchamos y fueron solo mentiras para lastimar, a mirarnos a los ojos simulando amor como tan bien aprendimos de ellos, seamos maestros para engañarnos y simular que es un juego que aun podemos jugar. Olvidemos el significado de un beso, que creíamos interpretar, porque solo es eso un beso. No demos más sentidos a las cosas, solo dejémonos llevar.
Ahí en la habitación, en una noche oscura, dos personas juegan a amarse, simulan sentir, desean olvidar, buscando un consuelo de la herida que no pueden cerrar a la sombra de un pasado que no los deja en paz.