JUICIO DE DIOS.
Cuando en silencio me escuches hablar,
cuando dormida digas mi nombre,
cuando en la penumbra creas verme,
no te preocupes,
es la costumbre y el tiempo
de un amor verdadero,
que vive de los recuerdos.
Son las cosas,
que entre la mente y el corazón
siempre se quedaran en el alma.
El trueno llama a la tempestad,
esta se convierte en tormenta,
ninguna existe sin la otra,
el rayo cruza con su látigo el cielo
y este se quiebra en millones de gotas
que al caer en aguacero,
inundaran el suelo,
con ríos de calma,
ríos de caminos nuevos.
Así son las cosas del amor y el alma,
una tormenta de sentimientos,
que se confunden en sus secuencias
sin saber cual es primero,
o cual de verdad importa…
Al caminar entre jardines dormido
veo tu rostro gentil y hermoso,
cierro los ojos ... suspiro…
No hay lugar en el tiempo
donde encuentre olvido.
perdona déjame llorar,
llorar por que te he perdido.
Cuando mi vida llegue a su fin
en ese instante estaré perdido,
vagaré en la tierra de los muertos
entre ellos me quedaré escondido,
escondido de los ojos de Dios
¿Vida mía dime como le explico?
que en el amor me descuide
y te deje sola en el olvido.
Como explicarle al creador
que luego que nos bendijo,
en su altar de piedra te perdí
como en juego de niños.
Sonidos de cristales
con aromas de rosas,
anarajandos y lilas
vistiendo atardeceres,
mezclándose en el viento
con los colores del fuego
gotas de rocío
llamando amaneceres.
EUGENIO R. CREAZZOLA.
Cuando en silencio me escuches hablar,
cuando dormida digas mi nombre,
cuando en la penumbra creas verme,
no te preocupes,
es la costumbre y el tiempo
de un amor verdadero,
que vive de los recuerdos.
Son las cosas,
que entre la mente y el corazón
siempre se quedaran en el alma.
El trueno llama a la tempestad,
esta se convierte en tormenta,
ninguna existe sin la otra,
el rayo cruza con su látigo el cielo
y este se quiebra en millones de gotas
que al caer en aguacero,
inundaran el suelo,
con ríos de calma,
ríos de caminos nuevos.
Así son las cosas del amor y el alma,
una tormenta de sentimientos,
que se confunden en sus secuencias
sin saber cual es primero,
o cual de verdad importa…
Al caminar entre jardines dormido
veo tu rostro gentil y hermoso,
cierro los ojos ... suspiro…
No hay lugar en el tiempo
donde encuentre olvido.
perdona déjame llorar,
llorar por que te he perdido.
Cuando mi vida llegue a su fin
en ese instante estaré perdido,
vagaré en la tierra de los muertos
entre ellos me quedaré escondido,
escondido de los ojos de Dios
¿Vida mía dime como le explico?
que en el amor me descuide
y te deje sola en el olvido.
Como explicarle al creador
que luego que nos bendijo,
en su altar de piedra te perdí
como en juego de niños.
Sonidos de cristales
con aromas de rosas,
anarajandos y lilas
vistiendo atardeceres,
mezclándose en el viento
con los colores del fuego
gotas de rocío
llamando amaneceres.
EUGENIO R. CREAZZOLA.
Última edición:
::Gracias Sarah, un gusto, tu respuesta, de verdad que me haces sentir muy importante...y acepto con deleite todos tus deseos, gracias por tu oraciones, las colocare en el alma que es donde pertenecen...Un abrazo con el cariño de tu Hermano Mayor...