HiroshiImada
Amante de la poesía y el teatro
Has de ser tú, Júpiter, señor del rayo y del cielo,
padre augusto de dioses y de hombres, quien alza el cetro sobre el alto Capitolio y hace temblar la tierra con su divina voluntad.
Tú, que fuiste ocultado por tu madre, la piadosa Ops, has de ser alabado por tu escape. Tú huída que tú madre urdió con engaño a Saturno, el devorador, evitando así el destino funesto de ser tragado por las fauces de tu propio padre.
Yo te alabo, tú que te alzaste contra quien te engendró, no por odio, sino por justicia y amor, para vengar a los hermanos muertos, y romper la rueda de una eternidad encadenada.
Alabo tus hazañas, divinidad romana, por tu custodia sobre la tierra y sobre el hombre, y por poner fin al reinado del devorador de esperanzas, ese Saturno que temía por su propio destino.
padre augusto de dioses y de hombres, quien alza el cetro sobre el alto Capitolio y hace temblar la tierra con su divina voluntad.
Tú, que fuiste ocultado por tu madre, la piadosa Ops, has de ser alabado por tu escape. Tú huída que tú madre urdió con engaño a Saturno, el devorador, evitando así el destino funesto de ser tragado por las fauces de tu propio padre.
Yo te alabo, tú que te alzaste contra quien te engendró, no por odio, sino por justicia y amor, para vengar a los hermanos muertos, y romper la rueda de una eternidad encadenada.
Alabo tus hazañas, divinidad romana, por tu custodia sobre la tierra y sobre el hombre, y por poner fin al reinado del devorador de esperanzas, ese Saturno que temía por su propio destino.