CATINA
Poeta fiel al portal
Siento envidia fatal.
De ese amor sin medida que profesaste fielmente,
a un amor lejano que dejaste un día entre tus pesares,
y que por más que intentaste, jamás abandonaste.
Convertiste la espera infinita en tu religión y en el encuentro posible.
Y consumaste ese amor, sin perder ni una pisca de aliento divino.
Esperaste cien años, entre tu infierno de copas y terribles angustias,
y en absoluta desventaja también me involucraste.
Te presté sin saber, mi alma, mi cuerpo y mi tiempo.
Sobreviviste, y valió la pena por fin, tanta espera.
Ahora ya no te hago falta, ya no encajo.
Y te olvidaste, de todas tus promesas.
Hoy te vi de su mano.
Y mi corazón sobreviviente de esta guerra,
ha terminado por fin, ya de morirse.
Ella, caminaba feliz, a la luz de estrellas de otro mundo,
muy lejos de aquí y de mi existencia.
¿Cómo llamo a esto?, quisiera yo saberlo.
Si alguien lo sabe,
por favor que me responda,
¿Justicia divina, a tu merecida espera?
o la injusticia mía, de ser tan fatal en esta tierra…
De ese amor sin medida que profesaste fielmente,
a un amor lejano que dejaste un día entre tus pesares,
y que por más que intentaste, jamás abandonaste.
Convertiste la espera infinita en tu religión y en el encuentro posible.
Y consumaste ese amor, sin perder ni una pisca de aliento divino.
Esperaste cien años, entre tu infierno de copas y terribles angustias,
y en absoluta desventaja también me involucraste.
Te presté sin saber, mi alma, mi cuerpo y mi tiempo.
Sobreviviste, y valió la pena por fin, tanta espera.
Ahora ya no te hago falta, ya no encajo.
Y te olvidaste, de todas tus promesas.
Hoy te vi de su mano.
Y mi corazón sobreviviente de esta guerra,
ha terminado por fin, ya de morirse.
Ella, caminaba feliz, a la luz de estrellas de otro mundo,
muy lejos de aquí y de mi existencia.
¿Cómo llamo a esto?, quisiera yo saberlo.
Si alguien lo sabe,
por favor que me responda,
¿Justicia divina, a tu merecida espera?
o la injusticia mía, de ser tan fatal en esta tierra…