vronte
Poeta infiel al portal
Donde termina nuestra vida
es donde comienza la mía…
reuniéndome con el reflejo que me habla directo,
sus ojos brillan desde adentro;
acompañado de un rubor que fomenta mi vigilia
sabiendo que esta madrugada alguien me olvida
Beso la frente de la esperanza que prevalecerá perdida
y avanzo,
inhumano,
descalzo,
cerrado.
Ahora mi intelecto se eleva hasta los cielos
que a mi cuerpo se lo lleven los infiernos
No hay sentido en mantenerse fresco;
ya estoy libre para un nuevo regreso…
para la distancia abismal frente a cualquier encuentro;
para un humor mórbido en desapego...
mis pies se mueven y yo no los siento;
un mero objeto kinético a partir del viento
Lo acepto
Y me elevo en paz…
Liviana amnesia de bondad,
un ágil desvío a mi fragilidad…
una fuerza abismal,
terrible y frugal…
eterna y boreal…
Sonrío silente y recibo al infinito proverbial
Aquí
Justo aquí… justo aquí
es donde comienza la mía…
reuniéndome con el reflejo que me habla directo,
sus ojos brillan desde adentro;
acompañado de un rubor que fomenta mi vigilia
sabiendo que esta madrugada alguien me olvida
Beso la frente de la esperanza que prevalecerá perdida
y avanzo,
inhumano,
descalzo,
cerrado.
Ahora mi intelecto se eleva hasta los cielos
que a mi cuerpo se lo lleven los infiernos
No hay sentido en mantenerse fresco;
ya estoy libre para un nuevo regreso…
para la distancia abismal frente a cualquier encuentro;
para un humor mórbido en desapego...
mis pies se mueven y yo no los siento;
un mero objeto kinético a partir del viento
Lo acepto
Y me elevo en paz…
Liviana amnesia de bondad,
un ágil desvío a mi fragilidad…
una fuerza abismal,
terrible y frugal…
eterna y boreal…
Sonrío silente y recibo al infinito proverbial
Aquí
Justo aquí… justo aquí
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