Nommo
Poeta veterano en el portal
Me ejercito.
Me parece bonito.
Y no me derrito, aún.
Estoy a los pies de los caballos, y a la altura del betún.
Comienzo desde el santo suelo. Bajo el piso, las tuberías fueron horadadas.
Y las cloacas, cuyos túneles hediondos y malolientes,
están habitados por las ratas y caimanes que se sienten los presidentes.
Somos dueños de todo esto: Somos artistas. Pero yo apesto.
Pista para despegar, y el avión, ¡ Vuela !
C´est voilá, un cohete espacial, que a la velocidad del rayo atraviesa y rasga el cielo.
Mis manos, en el aire. Mis pies, sobre la tierra.
La cabeza, sobre los hombros. Arqueo las piernas.
Muestro codos y rodillas. Me balanceo.
Estoy bailando; cuesta abajo se mueve mi trineo.
Ahora, me deslizo. Allí, viraré drásticamente. Frenando en seco, con mis esquíes.
Mis bastones y mis botas recias.
¡ Ah, qué frío hace en las cúspides nevadas !
¡ Kía ! Vuelvo en mí. Estoy en mi habitación. Es mi gimnasio.
Es mi asilo, mi exilio, mi celda del convento. Y esto ya, no tiene gracia.
Descanso. Condesciendo con mi cuerpo. Su quietud es permanente...
Me parece bonito.
Y no me derrito, aún.
Estoy a los pies de los caballos, y a la altura del betún.
Comienzo desde el santo suelo. Bajo el piso, las tuberías fueron horadadas.
Y las cloacas, cuyos túneles hediondos y malolientes,
están habitados por las ratas y caimanes que se sienten los presidentes.
Somos dueños de todo esto: Somos artistas. Pero yo apesto.
Pista para despegar, y el avión, ¡ Vuela !
C´est voilá, un cohete espacial, que a la velocidad del rayo atraviesa y rasga el cielo.
Mis manos, en el aire. Mis pies, sobre la tierra.
La cabeza, sobre los hombros. Arqueo las piernas.
Muestro codos y rodillas. Me balanceo.
Estoy bailando; cuesta abajo se mueve mi trineo.
Ahora, me deslizo. Allí, viraré drásticamente. Frenando en seco, con mis esquíes.
Mis bastones y mis botas recias.
¡ Ah, qué frío hace en las cúspides nevadas !
¡ Kía ! Vuelvo en mí. Estoy en mi habitación. Es mi gimnasio.
Es mi asilo, mi exilio, mi celda del convento. Y esto ya, no tiene gracia.
Descanso. Condesciendo con mi cuerpo. Su quietud es permanente...
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