Évano
Libre, sin dioses.
Distingo la bondad de la malicia
en este monasterio de poesías,
aunque algunos pretendan ser delicia,
que rindan albedrío mayorías.
Teme la luz a abismos de los días,
a sombras y al placer y a la estulticia;
a coronas y a espejismos y aguas frías.
Teme el errante, si solo es pericia.
Porque fui por el Mal, sé de calandrias
que intimidan y gritan ¡injusticia!
con letras de hospital de algarabías.
La vida es Bien, Mal, real y ficticia;
así como el arte es romper poesías
y dudar del que nombra la Malicia.
en este monasterio de poesías,
aunque algunos pretendan ser delicia,
que rindan albedrío mayorías.
Teme la luz a abismos de los días,
a sombras y al placer y a la estulticia;
a coronas y a espejismos y aguas frías.
Teme el errante, si solo es pericia.
Porque fui por el Mal, sé de calandrias
que intimidan y gritan ¡injusticia!
con letras de hospital de algarabías.
La vida es Bien, Mal, real y ficticia;
así como el arte es romper poesías
y dudar del que nombra la Malicia.
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