dulcinista
Poeta veterano en el Portal
En casa de la adivina, la esfera
no cesa de girar frente a la vieja,
me viene el trabajo, el oro se aleja,
sigue siendo el amor una quimera.
Hay posibilidades de una nuera
y hasta es posible un preso tras la reja.
Lágrimas también, y me aconseja
no salir los trece, no sea que muera.
Quema incienso, reza y enciende un cirio,
la frente como pasa se le arruga
y hace la señal de la cruz en mi pecho.
Deposita los pétalos de un lirio
en mi frente mientras su ojo derecho
parece que de su cara se fuga.
Eladio Parreño Elías
28-Octubre-2015