Soy otro animal que cada día se levanta
y escupe el sol desde su ventana...
que toma puntería para mear en una copa de escrúpulos
que se afeita los retoños de la testosterona
que aún no encuentra las instrucciones del peine
que calza un guión con sonrisa incluida
y dice "buenos días" masticando el adjetivo.
Soy otro animal que ordeña las vacas en el refrigerador...
en el mismo lugar donde por casualidad
también ponen huevos las gallinas
y los puercos mutan en chuletas...
y así responde a los gritos de sus intestinos,
a uno de los caprichos de su instinto de autopreservacion.
Un animal cuyo combustible es la inercia...
que se pone pantalón, camisa, corbata
para que su cuerpo engrane en la manada...
que deja su cueva aclimatada
sin necesidad de orinar en la puerta
porque ya un numero cumple con las funciones...
y sale a la calle ( o como le llamen en el manual )
a encontrarse con sus congéneres...
y les extiende las patas
guiña un ojo
asiente con la cabeza
le da besos al aire
porque al perecer significan algo ...
y tiene que volver al manual
para explicarse "por qué" las feromonas
mantienen su demanda contra las perfumerías,
para conceptualizar los ruidos que salen de su boca
(que al perecer tienen funciones comunicativas)
conocer la bases de la guerra Ello-Superyoiana,
para no olfatearle por curiosidad las nalgas a la oficial de tránsito
no emboscar a los patos del parque
no subirse a un árbol y arrojarle mierda a los taxistas
no sacarse las cosas que le estorban en la nariz y pegarlas en las vidrieras...
para entender por qué los impulsos de caerle a garrotazos
a su jefe se traducen en una sonrisa y un lo siento,
"por qué" aparearse con su hembra
de repente termina siendo una cuestión económica...
Soy un animal que al regresar a su cueva
siente asco de sus huesos...
vomita la herencia de su raza,
quiere desintilar el sistema operativo de Humanidad Inc.
desterrar las palabras...
aplicar en las sedes de la distancia
tomar un avión en los angares del suicidio.
Soy otro animal resignado a perder los pómulos
en este cuadrilátero existencial...
otro animal que a pesar de todo
se traga uno que otro esperanzatamol,
que se reclina con cinismo en su sofá
y se deja colonizar por mil acordes oxidados...
así descorcha una botella de ron
y va refugiándose en el librero
o extrayendo tinta de sus venas
para comenzar a escribir en las paredes
versos como estos...
con los que se escurrirá los labios
cuando mañana vuelva a escupir el sol.
y escupe el sol desde su ventana...
que toma puntería para mear en una copa de escrúpulos
que se afeita los retoños de la testosterona
que aún no encuentra las instrucciones del peine
que calza un guión con sonrisa incluida
y dice "buenos días" masticando el adjetivo.
Soy otro animal que ordeña las vacas en el refrigerador...
en el mismo lugar donde por casualidad
también ponen huevos las gallinas
y los puercos mutan en chuletas...
y así responde a los gritos de sus intestinos,
a uno de los caprichos de su instinto de autopreservacion.
Un animal cuyo combustible es la inercia...
que se pone pantalón, camisa, corbata
para que su cuerpo engrane en la manada...
que deja su cueva aclimatada
sin necesidad de orinar en la puerta
porque ya un numero cumple con las funciones...
y sale a la calle ( o como le llamen en el manual )
a encontrarse con sus congéneres...
y les extiende las patas
guiña un ojo
asiente con la cabeza
le da besos al aire
porque al perecer significan algo ...
y tiene que volver al manual
para explicarse "por qué" las feromonas
mantienen su demanda contra las perfumerías,
para conceptualizar los ruidos que salen de su boca
(que al perecer tienen funciones comunicativas)
conocer la bases de la guerra Ello-Superyoiana,
para no olfatearle por curiosidad las nalgas a la oficial de tránsito
no emboscar a los patos del parque
no subirse a un árbol y arrojarle mierda a los taxistas
no sacarse las cosas que le estorban en la nariz y pegarlas en las vidrieras...
para entender por qué los impulsos de caerle a garrotazos
a su jefe se traducen en una sonrisa y un lo siento,
"por qué" aparearse con su hembra
de repente termina siendo una cuestión económica...
Soy un animal que al regresar a su cueva
siente asco de sus huesos...
vomita la herencia de su raza,
quiere desintilar el sistema operativo de Humanidad Inc.
desterrar las palabras...
aplicar en las sedes de la distancia
tomar un avión en los angares del suicidio.
Soy otro animal resignado a perder los pómulos
en este cuadrilátero existencial...
otro animal que a pesar de todo
se traga uno que otro esperanzatamol,
que se reclina con cinismo en su sofá
y se deja colonizar por mil acordes oxidados...
así descorcha una botella de ron
y va refugiándose en el librero
o extrayendo tinta de sus venas
para comenzar a escribir en las paredes
versos como estos...
con los que se escurrirá los labios
cuando mañana vuelva a escupir el sol.
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