Navasdel
Poeta adicto al portal
Esta historia es ficticia, aunque podía ser real.
Trata de la historia vivida hace años por dos amantes,
dos mujeres que se amaban en secreto
y que vivían su amor en una pequeña alcoba
a la que no volvieron tras ser descubiertas.
Ni siquiera ellas volvieron a verse por culpa
de una sociedad bastante dura y crítica
de aquellos años y que hoy día se acepta
aunque a regañadientes en algunos
sectores de esta sociedad.
La alcoba
Dejó de palpitar la llama
que parecía ser inmortal
entre las paredes ocres de una habitación,
donde el inoportuno ocaso,
se asomaba por la ventana de vez en cuando
para mirar como el amor y el deseo,
pintaban de colores al silencio.
La cera derretida de aquella vela,
fue testigo del agonizante sucumbir de un reloj
vencido por el mismísimo tiempo,
cubriendo a la vez de polvo un espejo
donde las caricias y los recuerdos
se abrazaron a la oscuridad.
Después de tantos años, por fin,
entra la luz vestida de curiosidad,
como entraba aquél ocaso, con la intención
de despertar de ese profundo sueño
las intimidades de un pasado
que una alcoba mantenía en secreto
ante el grito incomprensible
de la intolerancia y la necedad.
©Navasdél.
Santiago Serrano Bravo.
“Las palabras sencillas
son la razón de mis poemas”
Trata de la historia vivida hace años por dos amantes,
dos mujeres que se amaban en secreto
y que vivían su amor en una pequeña alcoba
a la que no volvieron tras ser descubiertas.
Ni siquiera ellas volvieron a verse por culpa
de una sociedad bastante dura y crítica
de aquellos años y que hoy día se acepta
aunque a regañadientes en algunos
sectores de esta sociedad.
La alcoba
Dejó de palpitar la llama
que parecía ser inmortal
entre las paredes ocres de una habitación,
donde el inoportuno ocaso,
se asomaba por la ventana de vez en cuando
para mirar como el amor y el deseo,
pintaban de colores al silencio.
La cera derretida de aquella vela,
fue testigo del agonizante sucumbir de un reloj
vencido por el mismísimo tiempo,
cubriendo a la vez de polvo un espejo
donde las caricias y los recuerdos
se abrazaron a la oscuridad.
Después de tantos años, por fin,
entra la luz vestida de curiosidad,
como entraba aquél ocaso, con la intención
de despertar de ese profundo sueño
las intimidades de un pasado
que una alcoba mantenía en secreto
ante el grito incomprensible
de la intolerancia y la necedad.
©Navasdél.
Santiago Serrano Bravo.
“Las palabras sencillas
son la razón de mis poemas”
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