• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

La aldea

penabad57

Poeta veterano en el portal
La vida es el río y el olor a tierra húmeda.
Los tejados de pizarra, la yerba alta como una cabellera verde,
la lentitud del ganado que marca el ritmo sin pausa del día.

Aquí jugué con mi carne al sol,
aquí me sentí aire o pájaro.

Las voces como un latido unísono de labor y mansedumbre,
el odre y la siega, los huertos de hojas brillantes,
el maíz y el trigo son símbolos de feracidad.

La ancestral cosecha se vierte en redondas ofrendas de mies amarilla,
el fruto madura en los alpendres y en los hórreos,
un rumor de agua se escucha en mis sueños.

Habitan el campanario las golondrinas,
que restallan como látigos negros en el azul.

Y la desmemoria de la escuela cuando no hay relojes ni libros,
ni lecciones en los párpados.

De pronto veo el tránsito sin rumbo de una pluma
que el viento dirige hacia el final de la noche.
 
Última edición:
Un poema impregnado de aroma rústico, de anhelo por la recuperación de esa patria que es la infancia. Ahora vivo yo una experiencia similar, la de la búsqueda de mi infantil patria. Pero el decorado es muy otro. Cuando me enraíce de nuevo trataré de dibujarlo. Felicidades por tan bello poema, amigo mío.
 
Última edición:
La vida es el río y el olor a tierra húmeda.
Los tejados de pizarra, la yerba alta como una cabellera verde,
la lentitud del ganado que marca el ritmo sin pausa del día.

Aquí jugué con mi carne al sol,
aquí me sentí aire o pájaro.

Las voces como un latido unísono de labor y mansedumbre,
el odre y la siega, los huertos de hojas brillantes,
el maíz y el trigo son símbolos de feracidad.

La ancestral cosecha se vierte en redondas ofrendas de mies amarilla,
el fruto madura en los alpendres y en los hórreos,
un rumor de agua se escucha en mis sueños.

Habitan el campanario las golondrinas,
que restallan como látigos negros en el azul.

Y la desmemoria de la escuela cuando no hay relojes ni libros,
ni lecciones en los párpados.

De pronto veo el tránsito sin rumbo de una pluma
que el viento dirige hacia el final de la noche.


Poesía con alma, con momentos, situaciones descritas con el corazón en la pluma.
Siempre estás en la esencia de las cosas y es destacable en este mundo de no poetas que andan por la vida como autómatas.
Tus obras viven, amigo.
Es un gusto leerte.
Un abrazo.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba