Hector Alberto Villarruel
Poeta que considera el portal su segunda casa
LA ALEGRÍA DE LA ENTREGA
Por cada pasillo hay alguién,
en una silla, parado o esperando
que la vida, transitando su discurso
se acerque para la entrega merecida.
Allí voy, como impulsado
por esa energía que mueve mi sangre
caminando o corriendo
y escucho el grito mas hermoso,
rápido lo necesitan.
Esta alegría amigos
no tiene precio
y si tiene sentido,
por esto tan solo y tan simple
soy muy feliz,
es la alegría de la entrega.
Hector Alberto Villarruel.
Por cada pasillo hay alguién,
en una silla, parado o esperando
que la vida, transitando su discurso
se acerque para la entrega merecida.
Allí voy, como impulsado
por esa energía que mueve mi sangre
caminando o corriendo
y escucho el grito mas hermoso,
rápido lo necesitan.
Esta alegría amigos
no tiene precio
y si tiene sentido,
por esto tan solo y tan simple
soy muy feliz,
es la alegría de la entrega.
Hector Alberto Villarruel.