Sira
Poeta fiel al portal
La amazona amilanada
Como una bocanada
de aire recio,
de aire fresco,
como una ráfaga de viento
electrizante y virulento.
Con la fuerza inexpugnable
de una estruendosa cascada;
como cien mil titanes que,
a un tiempo,
edificasen empalizadas.
Con la potencia insoslayable
de sus acometidas enervadas
atenazando el pulmón,
desecando la garganta
y acechando mi cerebro.
¿Cómo podría resistir,
alguien tan débil como yo,
tan inclemente asedio?
Contra semejante oleaje implacable,
con la mar picada y un panorama
tan desolador, baldío y negro...
Si sucumbir no es una opción,
¿qué es lo que puedo hacer yo?
Como una bocanada
de aire recio,
de aire fresco,
como una ráfaga de viento
electrizante y virulento.
Con la fuerza inexpugnable
de una estruendosa cascada;
como cien mil titanes que,
a un tiempo,
edificasen empalizadas.
Con la potencia insoslayable
de sus acometidas enervadas
atenazando el pulmón,
desecando la garganta
y acechando mi cerebro.
¿Cómo podría resistir,
alguien tan débil como yo,
tan inclemente asedio?
Contra semejante oleaje implacable,
con la mar picada y un panorama
tan desolador, baldío y negro...
Si sucumbir no es una opción,
¿qué es lo que puedo hacer yo?