Ines Peiroti
Poeta recién llegado
Con una mariposa en el hombro
y esta sonrisa tan solitaria,
a veces también me asombro
y me siento extraordinaria.
A veces me habla el viento
y aún desde lejos escucho el mar
y puedo escribir en una aureola
que antes y después de verme sola
estaré buscando ese sentimiento
donde siempre puedo amar.
Pero aquella mariposa vuela,
la lleva el viento, la encuentra el mar
y sin dejar ninguna secuela,
para que yo comprenda que es amar,
se ahoga en una aureola escrita
y con mi sonrisa libre y solitaria,
el tiempo que dure su infinita
presencia, se siente extraordinaria.
y esta sonrisa tan solitaria,
a veces también me asombro
y me siento extraordinaria.
A veces me habla el viento
y aún desde lejos escucho el mar
y puedo escribir en una aureola
que antes y después de verme sola
estaré buscando ese sentimiento
donde siempre puedo amar.
Pero aquella mariposa vuela,
la lleva el viento, la encuentra el mar
y sin dejar ninguna secuela,
para que yo comprenda que es amar,
se ahoga en una aureola escrita
y con mi sonrisa libre y solitaria,
el tiempo que dure su infinita
presencia, se siente extraordinaria.
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