Xavier Taboada
Poeta asiduo al portal
Era la estrella más bella en el firmamento,
la más resplandeciente,
ninguna otra emitía luz semejante,
descansaba apacible,
siempre espectante,
siempre anhelante,
de que alguna buena persona
contemplara su magnífica hermosura.
El universo es tan grande
y miles de estrellas
hermosas se pierden
en la inmensidad...
Su esplendor se extingue
sin que nadie lo pueda notar.
Que triste es el destino de una estrella,
con tanta belleza
y muchas no son admiradas.
Uno pensaría que todo lo hermoso
siempre ha de ser comtemplado,
pero no ocurre así necesariamente.
Al igual que las estrellas,
hay hombres de almas muy bellas
que mereciendo ser escuchados
mueren en el anonimato.
la más resplandeciente,
ninguna otra emitía luz semejante,
descansaba apacible,
siempre espectante,
siempre anhelante,
de que alguna buena persona
contemplara su magnífica hermosura.
El universo es tan grande
y miles de estrellas
hermosas se pierden
en la inmensidad...
Su esplendor se extingue
sin que nadie lo pueda notar.
Que triste es el destino de una estrella,
con tanta belleza
y muchas no son admiradas.
Uno pensaría que todo lo hermoso
siempre ha de ser comtemplado,
pero no ocurre así necesariamente.
Al igual que las estrellas,
hay hombres de almas muy bellas
que mereciendo ser escuchados
mueren en el anonimato.
INMAGO