Bolìvar Alava Mayorga
Poeta que considera el portal su segunda casa
La Belleza
La belleza, domina mi curiosidad
en el ambiente privilegiado...
de poder admirar humanamente
la división del cuerpo con el alma;
en una dimensión mágica, donde
habita la espiritualidad, y sentir
su mensaje envuelto en lo Divino .
Mi naturaleza trapaza...
la profundidad de tu interioridad,
encontrando la
sublimación
que conmueve a mi alma,
volviéndola
también bella
en su sana alegría .
La concepción
objetiva
que irradia tu eternidad...
conjuga la armonía, que identifica
la proporción del Eros, en la
espontaneidad mística
de la Metafísica .
Teológicamente
la belleza
es la única idea visible,
capaz de guiar al Alma...
en su misterioso camino
hacia el encuentro con el infinito,
o con el Creador .
En la pequeñez de la infancia,
la belleza expone: toda su
"grandiosidad" expuesta
en la sonrisa espontanea que
escapa del alma, para demostrar
su gran ternura .
Otras veces, en la fragilidad
desesperante de una enfermedad,
reclama con el llanto...,
la voz, y la caricia protectora,
aliviando asì su dolor, y con los
ojos entre-abiertos... nos muestra
su angelical pureza, mediante
su profunda y tierna mirada .
Correspondiendo en atenciones
para recuperarla en su debilidad,
y no dejarla partir..., como parte
el crepùsculo agonizante
al declinar el día; al avecinarse
la oscuridad tenebre de la noche .
La percepciòn de la belleza
radica en los criterios insondables,
donde camina el espirito...
moviendo la simetrìa de la estètica
para exponerla con gracia:
en tu mirar, en tu sonrisa,
en tu pensar, en tu caminar,
en tus labios provocadores,
y en tu coqueteo enloquecedor .
Me inclino reverente
ante las razas, colores,
formas y credos...
que mantienen su belleza
en el cenit,
de su autoestima,
de sus dignidades,
de sus costumbres,
y sus tradiciones .
Especialemente, a las mujeres
que cubren su cuerpo y rostros,
sometidas en muchas ocaciones,
a la agresión, humillación y muerte,
preponderando en sus ejecutores,
el egoìsmo enfermizo:
de la mesquidad,
de la ignorancia,
y de su soberbia.
Convirtiendo, y encerrando
la "Belleza" en una oscura esclavitud,
sin poder escapar de su alma,
y sin haber conocido el amor .
La belleza, domina mi curiosidad
en el ambiente privilegiado...
de poder admirar humanamente
la división del cuerpo con el alma;
en una dimensión mágica, donde
habita la espiritualidad, y sentir
su mensaje envuelto en lo Divino .
Mi naturaleza trapaza...
la profundidad de tu interioridad,
encontrando la
sublimación
que conmueve a mi alma,
volviéndola
también bella
en su sana alegría .
La concepción
objetiva
que irradia tu eternidad...
conjuga la armonía, que identifica
la proporción del Eros, en la
espontaneidad mística
de la Metafísica .
Teológicamente
la belleza
es la única idea visible,
capaz de guiar al Alma...
en su misterioso camino
hacia el encuentro con el infinito,
o con el Creador .
En la pequeñez de la infancia,
la belleza expone: toda su
"grandiosidad" expuesta
en la sonrisa espontanea que
escapa del alma, para demostrar
su gran ternura .
Otras veces, en la fragilidad
desesperante de una enfermedad,
reclama con el llanto...,
la voz, y la caricia protectora,
aliviando asì su dolor, y con los
ojos entre-abiertos... nos muestra
su angelical pureza, mediante
su profunda y tierna mirada .
Correspondiendo en atenciones
para recuperarla en su debilidad,
y no dejarla partir..., como parte
el crepùsculo agonizante
al declinar el día; al avecinarse
la oscuridad tenebre de la noche .
La percepciòn de la belleza
radica en los criterios insondables,
donde camina el espirito...
moviendo la simetrìa de la estètica
para exponerla con gracia:
en tu mirar, en tu sonrisa,
en tu pensar, en tu caminar,
en tus labios provocadores,
y en tu coqueteo enloquecedor .
Me inclino reverente
ante las razas, colores,
formas y credos...
que mantienen su belleza
en el cenit,
de su autoestima,
de sus dignidades,
de sus costumbres,
y sus tradiciones .
Especialemente, a las mujeres
que cubren su cuerpo y rostros,
sometidas en muchas ocaciones,
a la agresión, humillación y muerte,
preponderando en sus ejecutores,
el egoìsmo enfermizo:
de la mesquidad,
de la ignorancia,
y de su soberbia.
Convirtiendo, y encerrando
la "Belleza" en una oscura esclavitud,
sin poder escapar de su alma,
y sin haber conocido el amor .
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