cesarfco.cd
Poeta que no puede vivir sin el portal
[TABLE="width: 850"]
[TR]
[TD]La Biblia ya descansa enmudecida
manchada con los restos del siniestro.
Descarga su oración, su padrenuestro,
cerrada, por mis manos, convencida.
La daga, inmaculada nuevamente,
se ciñe en su silencio dolorido.
Cortó, con obediencia, el alarido
cegando la protesta de una mente.
El cuadro del antónimo se marca:
con sangre, por un lado, rezumando
y rezos, por el otro, ya llorando...
al fin de la contienda con la parca.
Joel, sacrificó lo que quedaba...
los restos de su vida ya entregaron.
No saben, ignorantes, que mataron
al niño que reía, que cantaba.
Cumplió su cometido defendiendo
su puesto de avanzada, su trinchera.
Cambiando por metralla su lonchera
y dando su futuro, ya sonriendo.[/TD]
[TD]
[/TD]
[/TR]
[/TABLE]
[TR]
[TD]La Biblia ya descansa enmudecida
manchada con los restos del siniestro.
Descarga su oración, su padrenuestro,
cerrada, por mis manos, convencida.
La daga, inmaculada nuevamente,
se ciñe en su silencio dolorido.
Cortó, con obediencia, el alarido
cegando la protesta de una mente.
El cuadro del antónimo se marca:
con sangre, por un lado, rezumando
y rezos, por el otro, ya llorando...
al fin de la contienda con la parca.
Joel, sacrificó lo que quedaba...
los restos de su vida ya entregaron.
No saben, ignorantes, que mataron
al niño que reía, que cantaba.
Cumplió su cometido defendiendo
su puesto de avanzada, su trinchera.
Cambiando por metralla su lonchera
y dando su futuro, ya sonriendo.[/TD]
[TD]
[/TR]
[/TABLE]