humanoide
Poeta fiel al portal
La bondad de Lilith
A veces tus ojos violeta
se tornan como el azul de mar,
dejando de lado tu eterna maldad,
mostrando tu intangible paz.
Te acercas a mis sueños,
te proteges en mis brazos,
y frente a frente en mi regazo
me hablas con tu ausente llanto.
Me besas sin cerrar tus ojos,
me tocas sin la piel herirme,
sin quemarme con tus labios rojos,
con la única conciencia de sentirme.
Me dejas ser tu dueño,
me complaces con servil esmero,
sin decir tan solo una palabra,
sin saciarte de la sangre que te llama.
Y cuando al fin la negra noche
se confunde en el color de tu cabello,
un grito abierto desgarrando tu silencio
escapa de aquel íntimo momento,
exiliándote abrupta de mi cuerpo,
sin dejar al menos la quimera de tu aliento.
humanoide