De lunares y lacitos
es la braguita de Alicia,
con algunos caladitos
para acentuar su malicia.
Adornada con puntilla
para hacerla más coqueta,
y hasta con una presilla
indiscreta y alcahueta.
¡Ay las braguitas de Alicia!
Monas y sofisticadas
son una pura delicia,
como de un cuento de hadas.
Y dicen que su perrito
cuando Alicia se desviste,
en vez de ladrar da un grito:
¡quién fuera hombre exclama triste!
Y Alicia también suspira
contemplando la presilla,
mientras que su mano tira
del cordón de la bombilla.
(c).-J.L.M.C.
es la braguita de Alicia,
con algunos caladitos
para acentuar su malicia.
Adornada con puntilla
para hacerla más coqueta,
y hasta con una presilla
indiscreta y alcahueta.
¡Ay las braguitas de Alicia!
Monas y sofisticadas
son una pura delicia,
como de un cuento de hadas.
Y dicen que su perrito
cuando Alicia se desviste,
en vez de ladrar da un grito:
¡quién fuera hombre exclama triste!
Y Alicia también suspira
contemplando la presilla,
mientras que su mano tira
del cordón de la bombilla.
(c).-J.L.M.C.
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