La buena estación del Otoño
que invita a las migratorias
a que retomen su viaje
me dará también su ayuda
para que el Invierno que viene
te sea leve junto a tus puloveres
que tejes a mano usando
en absoluto silencio ese arte
que en esencia se parece al agua,
pues como ella con el tiempo
no cambia mientras seamos humanos.
El telón del Verano ya se bajó,
la euforia de los sentidos
nos han dejado en la boca
el lenguaje húmedo de los cuerpos desnudos,
mímica de niños, niños adultos
recreando con la punta del dedo
frutos redondos y buenos,
más reales si antes estaba el deseo,
que descubrimos sin mapas ni brújulas.
(Con los frios es aconsejable esperar:
tendré mas tiempo para los abrazos
y a razonar con la urgencia debida
para que los dias cortos no pasen de largo)
que invita a las migratorias
a que retomen su viaje
me dará también su ayuda
para que el Invierno que viene
te sea leve junto a tus puloveres
que tejes a mano usando
en absoluto silencio ese arte
que en esencia se parece al agua,
pues como ella con el tiempo
no cambia mientras seamos humanos.
El telón del Verano ya se bajó,
la euforia de los sentidos
nos han dejado en la boca
el lenguaje húmedo de los cuerpos desnudos,
mímica de niños, niños adultos
recreando con la punta del dedo
frutos redondos y buenos,
más reales si antes estaba el deseo,
que descubrimos sin mapas ni brújulas.
(Con los frios es aconsejable esperar:
tendré mas tiempo para los abrazos
y a razonar con la urgencia debida
para que los dias cortos no pasen de largo)