susi underground
Poeta que considera el portal su segunda casa
Era de una delicadeza casi femenina.
Le invitaban a las fiestas
como adorno contemplativo.
Se admiraba sus volantes,
sus guantes blancos,
sus vaporosos ademanes ...
Era quien esnifaba con más cadencia,
la rosa de Alejandría de las esencias,
la mirada más lánguida, la más ubicua,
la más helada y ardiente...
Se dejaba querer
por la buena suerte
mortalmente aburrido.
Le invitaban a las fiestas
como adorno contemplativo.
Se admiraba sus volantes,
sus guantes blancos,
sus vaporosos ademanes ...
Era quien esnifaba con más cadencia,
la rosa de Alejandría de las esencias,
la mirada más lánguida, la más ubicua,
la más helada y ardiente...
Se dejaba querer
por la buena suerte
mortalmente aburrido.