Yo llevo una pasión en mí encendida
que nunca fue rescoldo, siempre fuego,
una búsqueda intensa y sin sosiego
que jamás fue del todo comprendida.
Muralla inexpugnable que invalida
la entrada de los tibios en el juego,
albergue de valientes, no lo niego,
piedra filosofal, templo de vida.
Yo ansío despertar al genio vivo,
preguntarle por qué en mi pecho hiberna
si vivo en esta búsqueda cautivo...
Si este fuego es antorcha de caverna,
o tentación de Cristo en el olivo...
¿da el morir de pasión la vida eterna?
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