Barush Serrano
Poeta recién llegado
Por: Noé Barush Serrano Reyes.
Siento toda tan lóbrega aquí en mi desquiciada cabeza y mis rotas entrañas. Escucha mi alarido, ten compasión y aúlla por mí, ya que nunca había sentido la falta de cordura como ahora que te has ido.
Te alejaste con uno de mis órganos más importantes. En tus manos te lo llevaste y me dejaste con el sublime vacío en todo mi cuerpo.
Estoy tan ofuscado por las náuseas poéticas de los libros de encanto y este horrible tormento. Eres mi salvaje amorío, implacable para mí, aunque para ti sea clemente y corriente te pido que voltees hacia atrás y mires mi encanto al demostrar mi afición por ti. Ahora mira el presente y mira la sangre derramada por mi conquista fallida y si este es tu adiós te pido mi corazón.
Tu lobo cautivador, blanco como la luz de tu esplendor, no hallaras otro frenético amor como el que yo propongo. No soy una bella mariposa con físico de admiración, pero si soy un murciélago insólito, extraño, y oscuro con mucho más que ofrecer que una sola imagen, así que no me dejes al margen.
¡Qué me demore! Lo acepto, pero no me des la espalda que desesperó tu amor enfermizo que tanto anhelan mis flácidas vísceras de murciélago caído y si mi absolución no es la precisa no soy apto para escribir de amor.
Siento toda tan lóbrega aquí en mi desquiciada cabeza y mis rotas entrañas. Escucha mi alarido, ten compasión y aúlla por mí, ya que nunca había sentido la falta de cordura como ahora que te has ido.
Te alejaste con uno de mis órganos más importantes. En tus manos te lo llevaste y me dejaste con el sublime vacío en todo mi cuerpo.
Estoy tan ofuscado por las náuseas poéticas de los libros de encanto y este horrible tormento. Eres mi salvaje amorío, implacable para mí, aunque para ti sea clemente y corriente te pido que voltees hacia atrás y mires mi encanto al demostrar mi afición por ti. Ahora mira el presente y mira la sangre derramada por mi conquista fallida y si este es tu adiós te pido mi corazón.
Tu lobo cautivador, blanco como la luz de tu esplendor, no hallaras otro frenético amor como el que yo propongo. No soy una bella mariposa con físico de admiración, pero si soy un murciélago insólito, extraño, y oscuro con mucho más que ofrecer que una sola imagen, así que no me dejes al margen.
¡Qué me demore! Lo acepto, pero no me des la espalda que desesperó tu amor enfermizo que tanto anhelan mis flácidas vísceras de murciélago caído y si mi absolución no es la precisa no soy apto para escribir de amor.