pablo barattini
Poeta asiduo al portal
Entre huesos, polvo
y tierra removida
sentí su carcajada silenciosa,
ya ni estaba a su esqueleto unida,
era un escombro más
que el tiempo arroja,
un desecho oseo de la vida
un desperdicio
y aún así
guardaba su sonrisa
ladina y maliciosa.
Cuando pregunté
¿por qué reía?
contestó:
Nací sonriéndole a la vida
y a la muerte le sonrío veleidosa,
nunca tuve penas ni dolores,
ni víctima fui
de pasión desenfrenada,
no conocí el odio
ni el rencor.
La vanidad y la traición
de la carne y por la carne
solo fueron engendradas.
Por eso
cuando de piel y carne
me cubrieron,
siempre tuve
mi sonrisa y alegría,
perdí la cuenta
cuántas lágrimas cayeron
mientras bajo esa piel,
me sonreía.
y tierra removida
sentí su carcajada silenciosa,
ya ni estaba a su esqueleto unida,
era un escombro más
que el tiempo arroja,
un desecho oseo de la vida
un desperdicio
y aún así
guardaba su sonrisa
ladina y maliciosa.
Cuando pregunté
¿por qué reía?
contestó:
Nací sonriéndole a la vida
y a la muerte le sonrío veleidosa,
nunca tuve penas ni dolores,
ni víctima fui
de pasión desenfrenada,
no conocí el odio
ni el rencor.
La vanidad y la traición
de la carne y por la carne
solo fueron engendradas.
Por eso
cuando de piel y carne
me cubrieron,
siempre tuve
mi sonrisa y alegría,
perdí la cuenta
cuántas lágrimas cayeron
mientras bajo esa piel,
me sonreía.