Tenía la callecita, el verbo ausente,
como un adiós flotando en sus veredas.
La luna en un charquito, dos monedas
consolándose, llorando frente a frente.
como un adiós flotando en sus veredas.
La luna en un charquito, dos monedas
consolándose, llorando frente a frente.
Tenía la callecita, lo corriente
que tienen las callecitas que están solas.
El bamboleo sutil de sus farolas,
y un dejo de nostalgia indiferente.
que tienen las callecitas que están solas.
El bamboleo sutil de sus farolas,
y un dejo de nostalgia indiferente.
Pero había un no se qué, que uno presiente,
cuando transita la calle de un olvido.
Algo que tal vez, uno ha vivido,
y que vuelve a recordarse...de repente.
cuando transita la calle de un olvido.
Algo que tal vez, uno ha vivido,
y que vuelve a recordarse...de repente.
Marino Fabianesi
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