La campana de bronce
Que sola se encuentra
En lo alto de la torre,
Llena de polvo y telarañas,
Observada por la mirada
De una lechuza parda,
Que ha entrado a intentar
Protegerse del frío
De la noche castellana.
Quisiera que su sonido
No fuera tan solemne y lúgubre,
Que de su interior brotaran
Notas como las del órgano
Que abajo en la misa, tocan.
Vibra su cuerpo
De metal cascado
Cuando de su cuerda tiran.
Balanceándose
De un lado a otro,
Aspira contra todo pronóstico,
A ser golondrina.
A separarse de la piedra maciza
Y elevarse como voluta de humo
Entre los campos de trigo,
Acompañada por las cigüeñas
Que emigran.
Que sola se encuentra
En lo alto de la torre,
Llena de polvo y telarañas,
Observada por la mirada
De una lechuza parda,
Que ha entrado a intentar
Protegerse del frío
De la noche castellana.
Quisiera que su sonido
No fuera tan solemne y lúgubre,
Que de su interior brotaran
Notas como las del órgano
Que abajo en la misa, tocan.
Vibra su cuerpo
De metal cascado
Cuando de su cuerda tiran.
Balanceándose
De un lado a otro,
Aspira contra todo pronóstico,
A ser golondrina.
A separarse de la piedra maciza
Y elevarse como voluta de humo
Entre los campos de trigo,
Acompañada por las cigüeñas
Que emigran.