Brillo de Luna
Poeta asiduo al portal
Acariciaste mi alma
con tus palabras escritas,
en el trozo de papel
que mis manos recibían.
Vaya letras,
hermosa delícia,
vaya el deleite
que mi alma sentía.
Que sutilidad la tuya
y que debilidad la mía,
casi bajabas la luna
y yo rendida caía.
Nada de eso rimaba
no era verso ni poesía,
pero le daba a mi alma
la mejor de las caricias.
Una caricia de lejos
que a la distancia me hacías,
tú como siempre sincero
yo como siempre la misma.
Una niña ilusionada
una infante sin malicia
recibiendo en esa carta
el calor de tus caricias.
Hace un tiempo escribí este poema, pero hoy cobra sentido, por una persona muy especial para mi.
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