A la casa subía el camino,
la senda adornada por rosas blancas
y en paralelo a los almendros en flor,
hacían de la casa un ensueño.
En la cancela, dos palmeras grandes
parecían frondosos centinelas,
junto a una plazuela con banquitos
y rosales de pitiminí entre ellos.
La recuerdo dentro del corazón,
en las fotos sin color, desvaídas,
y en los largos sueños, que me persiguen.
Es igual que magia, cuando el ayer viene,
se cuela en la noche como ladrón,
y recorre el camino que ,él quiere.
la senda adornada por rosas blancas
y en paralelo a los almendros en flor,
hacían de la casa un ensueño.
En la cancela, dos palmeras grandes
parecían frondosos centinelas,
junto a una plazuela con banquitos
y rosales de pitiminí entre ellos.
La recuerdo dentro del corazón,
en las fotos sin color, desvaídas,
y en los largos sueños, que me persiguen.
Es igual que magia, cuando el ayer viene,
se cuela en la noche como ladrón,
y recorre el camino que ,él quiere.