Rogelio Miranda
Poeta que considera el portal su segunda casa
13-12-2012 La Castellana
¡Rosa! Te llamaré Rosa por decir un nombre,
y, no me equivoco al llamarte así, flor hermosa.
¡ Después de todo, qué buen gusto tengo como hombre!
Porque detrás de esa vidriera, eres una rosa.
Yo se que tú, lo ignorabas que fueras preciosa,
y más, cuando al día embelleces - que eso no te asombre -
y no te extrañes, que desde ahora alcances renombre,
como la rosa del paraíso más olorosa.
Dirás que exagero en mi apreciación, sorprendida,
que se encuentran otras con atributos mejores,
que no eres tú, la más agraciada de las flores.
¡ Y cuántas cosas más! Todo con el único fin,
que el mundo no conozca mi verdad compartida,
que entre el edén, eres la más bonita del jardín.
Autor: Rogelio Miranda
¡Rosa! Te llamaré Rosa por decir un nombre,
y, no me equivoco al llamarte así, flor hermosa.
¡ Después de todo, qué buen gusto tengo como hombre!
Porque detrás de esa vidriera, eres una rosa.
Yo se que tú, lo ignorabas que fueras preciosa,
y más, cuando al día embelleces - que eso no te asombre -
y no te extrañes, que desde ahora alcances renombre,
como la rosa del paraíso más olorosa.
Dirás que exagero en mi apreciación, sorprendida,
que se encuentran otras con atributos mejores,
que no eres tú, la más agraciada de las flores.
¡ Y cuántas cosas más! Todo con el único fin,
que el mundo no conozca mi verdad compartida,
que entre el edén, eres la más bonita del jardín.
Autor: Rogelio Miranda