Manolo Martínez
Poeta fiel al portal
En el comedor de la humilde casa, hoy no se prende el televisor. Es hora de la cena. Ella, la jefa del hogar, mujer sencilla y de pocas letras, aunque ya nada será habitual, cumple con su tarea cotidiana. El pequeño con rostro sonrojado se alimenta.
En una de las sillas, esta noche duerme un gato y en su respaldar cuelga una campera oscura. El niño con voz cansada dice:
-Toy tite mamá. Ate jugaba comigo. Ónde etá papá?
-Él estaba enfermito. Vino un angelito y se lo llevó al cielito.
-Quiedo juga con él. Dezile que me abuzzdo.
-Ahora el juega con Diocito y desde allá nos mira.
-Pedile a Diozito que lo taiga.
-Podemos jugar nosotros. Él se sentirá contento.
-Y poqué no etá? Yo lo etaño.
-Ni yo lo comprendo hijito. Ni yo lo comprendo.
-Y me mida de noche? Me beza?
-Sí. Te besa la frente, las manos y los piecitos.
-Ta bueno Y zi vamo con él?
-Todavía no hijito. Algún día estaremos juntos los tres
y podremos jugar mucho, reiremos y nos besaremos.
-Ta bié. Dezile que lo quiedo mucho.
-Eso él ya lo sabe hijito. Él ya lo sabe. Ahora vamos a dormir.
En la mesa quedó una tasa vacía que contuvo leche, unos recortes del pan del día, y en un rincón de la misma, una historia clínica, un diccionario con palabras marcadas y un listado de palabras para ser interpretadas: “oncológico”, “neoplásico”, metástasis”…-Él estaba enfermito. Vino un angelito y se lo llevó al cielito.
-Quiedo juga con él. Dezile que me abuzzdo.
-Ahora el juega con Diocito y desde allá nos mira.
-Pedile a Diozito que lo taiga.
-Podemos jugar nosotros. Él se sentirá contento.
-Y poqué no etá? Yo lo etaño.
-Ni yo lo comprendo hijito. Ni yo lo comprendo.
-Y me mida de noche? Me beza?
-Sí. Te besa la frente, las manos y los piecitos.
-Ta bueno Y zi vamo con él?
-Todavía no hijito. Algún día estaremos juntos los tres
y podremos jugar mucho, reiremos y nos besaremos.
-Ta bié. Dezile que lo quiedo mucho.
-Eso él ya lo sabe hijito. Él ya lo sabe. Ahora vamos a dormir.
Desde la habitación contigua, se escuchaba dos voces que recitaban a coro: “Ángel de la Guarda, dulce compañía, no nos desampares ni de noche ni de día…
Última edición: