sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
La cenicienta del universo
se hizo en el alma de los versos
se adiestró en el ritmo de un cuerpo
se acostó desde el latido de un beso
se adueñó del poder del silencio
se enredó en la calma de un verso
se paró en el latir del pensamiento
y se hizo en la crema de un rosal
pero ante todo nació en las estrellas
se consolidó en el universo
y salio encima de los labios
del corazón de los años
del podio de los labios
del rincón de los sueños
del latir de cada momento
de subir en el alma de un lucero
de adueñarse del tiempo
de aclimatarse al silencio
de apoderarse del tiempo
de hurgar en el futuro
con su presentimiento
de llegar a los labios del alma
de salir en el olfato del tiempo
de curvar el futuro al presente
de caminar sin piedras en el caminar de la suerte
en el alba del incendiario plan
del latir de un poema
de un verso en el paladar
de una imagen
de estrellas de memoria
de luz intensa
en las gotas de las diosas
de la infanta de las hadas
de la princesa de los genios
de más allá de un poema
del resurgir de los colores
del color violeta
de los besos en el nido del tiempo
de las luces con paz y energía
con los pasos dobles de los sueños
de cada lazo de misterio
de allí a las almas acurrucadas en un hechizo de sueños
de almas nobles
que disparan las palabras en energías de los versos
de luz que interesa a las palabras
de llamas que llenan los versos
de incendios de labios
el hechizo de un amor en un te amo
el color de las llamadas de la tierra
el recuerdo de las palabras
en el aroma
que interesa a los sabios
el poema que enganchó a la magia
pues esta cenicienta del universo
se sabía todas las cosas bellas
que la poesía recorre sus venas
sin desistir en el imán
que profesa por la intención
de los poetas.
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