Chepeleon Arguello
Poeta veterano en el Portal
[FONT="]La letra de aquella canción hacía eco sin miedo.
Frases armoniosas inundaban la Iglesia;
por primera vez, desde siempre.
La miradas amedrentadas criticando nuestra actitud.
Manuel, cantaba a tono y sonreía,
Jorge, mi hermano y Yo, coro le hacíamos,
uno que otro feligrés murmuraba la letra de aquella canción:
-Feliz Navidad, en justicia y libertad- .
24 de Diciembre, en espera del Mesías.
¿Se habrá dormido? ¿Por qué no nos atiende?
¿Cuándo nos dará liberación?
De pronto, como un rayo de palabras
-ante el silencio-
la noche de su miedo se cundió de luz.
Escuchamos sus voces,
voces que iban subiendo de tono,
sentimos vibrar en el recinto
la energía que emanaba de su amor.
...Y el pulpito, tembló
(Los fieles, fieles al silencio y la cobardía de años, se asustaron)
Eco de gloria en la juventud, en el hogar del Cristo encarcelado,
por los adoradores de la falsedad, golpe de ritual y pecho.
La palabra sonó profunda hizo eco en corazones,
pero el enemigo no la comprendió,
en respuesta, una celada a los compañeros tendieron.
Se escucharon pasos,
sus pasos angustiados.
Se escucharon voces,
sus propias voces alentándose:
(¡Corran compañeros, no se dejen joder!)
¡Refúgiense!
¡Abran las puertas, la Patria les habla!
Moría la quietud, herida con voces
juveniles, casi infantiles.
Mientras frente a mí,
una Chavala de tiernos ojos negros
con pañuelo rojo y negro que le cubría su rostro,
clavó su mirada dulce y confundida
y pude leer en su mirar que me decía:
No tema compita, es a mí, a quién buscan esta noche
y entre la penumbra se perdió.
Al rato, espacio, tiempo,
30 segundos, larga la espera,
la maldita bala encontró puntería asesina
y desde el mismo cielo se los juro por mi honor,
en forma de estrella fugaz, una lágrima cedió la noche
Marzo-79
Frases armoniosas inundaban la Iglesia;
por primera vez, desde siempre.
La miradas amedrentadas criticando nuestra actitud.
Manuel, cantaba a tono y sonreía,
Jorge, mi hermano y Yo, coro le hacíamos,
uno que otro feligrés murmuraba la letra de aquella canción:
-Feliz Navidad, en justicia y libertad- .
24 de Diciembre, en espera del Mesías.
¿Se habrá dormido? ¿Por qué no nos atiende?
¿Cuándo nos dará liberación?
De pronto, como un rayo de palabras
-ante el silencio-
la noche de su miedo se cundió de luz.
Escuchamos sus voces,
voces que iban subiendo de tono,
sentimos vibrar en el recinto
la energía que emanaba de su amor.
...Y el pulpito, tembló
(Los fieles, fieles al silencio y la cobardía de años, se asustaron)
Eco de gloria en la juventud, en el hogar del Cristo encarcelado,
por los adoradores de la falsedad, golpe de ritual y pecho.
La palabra sonó profunda hizo eco en corazones,
pero el enemigo no la comprendió,
en respuesta, una celada a los compañeros tendieron.
Se escucharon pasos,
sus pasos angustiados.
Se escucharon voces,
sus propias voces alentándose:
(¡Corran compañeros, no se dejen joder!)
¡Refúgiense!
¡Abran las puertas, la Patria les habla!
Moría la quietud, herida con voces
juveniles, casi infantiles.
Mientras frente a mí,
una Chavala de tiernos ojos negros
con pañuelo rojo y negro que le cubría su rostro,
clavó su mirada dulce y confundida
y pude leer en su mirar que me decía:
No tema compita, es a mí, a quién buscan esta noche
y entre la penumbra se perdió.
Al rato, espacio, tiempo,
30 segundos, larga la espera,
la maldita bala encontró puntería asesina
y desde el mismo cielo se los juro por mi honor,
en forma de estrella fugaz, una lágrima cedió la noche
Marzo-79
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