La chica de verde

marquelo

Negrito villero
De qué tos salió su locura aérea

Qué espanto reventó como ola salpicando sus ojos

Su vértebra hace ruido de accidente

De carta rota

La iglesia tiene una mudez de viejo

espina de otro pez

Color de otro baile

A su orilla

Ella se entrega con su mejor hora

Verde cabello

De tiras verdes como de otro juego del cuerpo

La plaza se escapa por todas las esquinas

Pero a ella no llega

Yo observo su soledad en medio de tantas letras

Soy una letra más


Que empuja a todas las letras y no llego

A ninguna parte

Ella sigue bailando como supurando una desesperación

Y todos y nadie al mismo tiempo

Debo irme

Ignorarlo

Pero algo en mí me mide el alma

Y está sobrando

Cruzo la plaza y me inclino ante el vaso vacío de hambre que no ha sido profanado

Y suena como un millón

Aunque mi riqueza siempre miente

Y ella

Mide mi alma de nuevo con una alegría

De lo nunca percibido

De lo nunca solidario

Y me voy

Dejando lo que sobra de mi alma

En el espacio en que ella baila.
 
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