Marla
Poeta fiel al portal
Si pudiera dominar la ciencia del olvido,
restarle interrogantes a la nieve,
masticar del vacío las vísceras oscuras,
desentrañar uno a uno
sus huesos insondables.
Si puediera sangrar agujas y destejer tu nombre del país
de mis venas...
Mira, mis manos ya no gritan,
se aferran a un arcángel de plomo
y caminan, caminan sobre un páramo blanco donde la luz
es ciega.
Si un rayo atravesara
la flor de la ceniza,
ya no sabré ser música:
alquitrané la calle donde se urdían futuros a golpe
de misterio.
Mis dedos no supuran auroras incendiarias,
son palomas de hielo
arrastrando sus alas al ritmo
del destino.
restarle interrogantes a la nieve,
masticar del vacío las vísceras oscuras,
desentrañar uno a uno
sus huesos insondables.
Si puediera sangrar agujas y destejer tu nombre del país
de mis venas...
Mira, mis manos ya no gritan,
se aferran a un arcángel de plomo
y caminan, caminan sobre un páramo blanco donde la luz
es ciega.
Si un rayo atravesara
la flor de la ceniza,
ya no sabré ser música:
alquitrané la calle donde se urdían futuros a golpe
de misterio.
Mis dedos no supuran auroras incendiarias,
son palomas de hielo
arrastrando sus alas al ritmo
del destino.
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