Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Me duele el alma,
acaba de apagarse la última luz
de la sala,
las arañas caminan con tacos
los muros oscuros
de su oscura ciudad,
estoy muerto
en la ciudad de las arañas.
Como miran los muertos ahora lo sé,
las estrellas son solo faroles cercanos
hace frio en el sol
la tierra es plana otra vez
y en la cúpula de cielo
alguien apaga y prende la luz.
Allá donde tus ojos viven
solo existe hielo
aquí donde yo vivo
solo hay agua a mi alrededor,
el universo es tan pequeño
y todo gira sobre el hielo
y sobre ti,
¿No hay a donde ir?
No, eso no es verdad
se ven muchos mundos desde aquí.
Las almas flotan en su casa de agua
las almas son ciegas y sordas,
la carne es un recuerdo
en este total encierro,
tantos mundos donde ir
y yo solo siento el tuyo desde aquí,
el amor es oscuro
el amor y el olvido son las armas del vacío.
Este océano infinito
es el silencio infinito,
te puedo oír respirar si quiero,
solo a ti,
escuchar tu corazón latir,
como se mueve la sangre en tus venas
cuando te acuerdas de mí,
escuchar el clic
cuando se conecta un recuerdo con otro,
un recuerdo de ti y de mi,
más no puedo verte a ti.
Esta existencia es de pasado y de presente
el futuro no existe,
¿Estoy muerto?, sí
¿Existo?, sí
¿Existes tú?
en este universo, sí,
en mi mundo de agua, sí
allá en al tierra plana rodeada de hielo, sí.
El sol está debajo de mí
también la luna que describí alguna vez
para ti,
los poemas también han muerto
y sirven de flores oscuras aquí,
se cómo se producen los eclipses
más aun no puedo entender
porque te perdí.
Me duele el alma ya lo dije
el cuerpo no puede sentir,
la última luz de sala se apago…
los zapatos de las arañas
resuenan en los muros de la ciudad de las arañas
el silencio es total,
estoy muerto al lado de mi amor
que corre en presente,
tu no excites, yo no existo
la tierra redonda no existe,
todo gira sobre ti,
todo es hielo alrededor de ti,
mis poemas son flores oscuras
que adornan la crista de la cúpula
y de este fin,
este océano infinito
es el silencio infinito,
he muerto en la ciudad de las arañas
y los pasos en sus muros
me hablan de ti.
acaba de apagarse la última luz
de la sala,
las arañas caminan con tacos
los muros oscuros
de su oscura ciudad,
estoy muerto
en la ciudad de las arañas.
Como miran los muertos ahora lo sé,
las estrellas son solo faroles cercanos
hace frio en el sol
la tierra es plana otra vez
y en la cúpula de cielo
alguien apaga y prende la luz.
Allá donde tus ojos viven
solo existe hielo
aquí donde yo vivo
solo hay agua a mi alrededor,
el universo es tan pequeño
y todo gira sobre el hielo
y sobre ti,
¿No hay a donde ir?
No, eso no es verdad
se ven muchos mundos desde aquí.
Las almas flotan en su casa de agua
las almas son ciegas y sordas,
la carne es un recuerdo
en este total encierro,
tantos mundos donde ir
y yo solo siento el tuyo desde aquí,
el amor es oscuro
el amor y el olvido son las armas del vacío.
Este océano infinito
es el silencio infinito,
te puedo oír respirar si quiero,
solo a ti,
escuchar tu corazón latir,
como se mueve la sangre en tus venas
cuando te acuerdas de mí,
escuchar el clic
cuando se conecta un recuerdo con otro,
un recuerdo de ti y de mi,
más no puedo verte a ti.
Esta existencia es de pasado y de presente
el futuro no existe,
¿Estoy muerto?, sí
¿Existo?, sí
¿Existes tú?
en este universo, sí,
en mi mundo de agua, sí
allá en al tierra plana rodeada de hielo, sí.
El sol está debajo de mí
también la luna que describí alguna vez
para ti,
los poemas también han muerto
y sirven de flores oscuras aquí,
se cómo se producen los eclipses
más aun no puedo entender
porque te perdí.
Me duele el alma ya lo dije
el cuerpo no puede sentir,
la última luz de sala se apago…
los zapatos de las arañas
resuenan en los muros de la ciudad de las arañas
el silencio es total,
estoy muerto al lado de mi amor
que corre en presente,
tu no excites, yo no existo
la tierra redonda no existe,
todo gira sobre ti,
todo es hielo alrededor de ti,
mis poemas son flores oscuras
que adornan la crista de la cúpula
y de este fin,
este océano infinito
es el silencio infinito,
he muerto en la ciudad de las arañas
y los pasos en sus muros
me hablan de ti.