Osidiria
Poeta asiduo al portal
Fui a la capital,
pero dejé tras de mí un rastro de migas de pan
para no perderme en el camino de regreso a casa,
también dejé clavadas unas buenas estacas en el aire
con el mismo fi, y una vez allí,
vi árboles en llamas, almas con aviso de demolición,
vi un bandada de pájaros sin alas
mirando con nostalgia al cielo,
un montón de rostros sin ojos en la cara
que no podían ver el sol, vi una boca de metro
y una cabeza de dragón vomitando fuego,
vi ángeles demacrados arrastrándose por el suelo,
un enorme rebaño de ruidos cayendo de los tejados
perforándome los tímpanos.
Vi un tenderete callejero de esos
que venden flores para cementerios,
olía como a colores muertos,
entonces no tuve más remedio que hacerme uno de ellos,
un número más en la gente que nadie echa de menos,
uno más de los que están donde no hacen falta,
y todos fuimos uno
tras los altos muros de la ciudad de los ruidos.
***
**
*
pero dejé tras de mí un rastro de migas de pan
para no perderme en el camino de regreso a casa,
también dejé clavadas unas buenas estacas en el aire
con el mismo fi, y una vez allí,
vi árboles en llamas, almas con aviso de demolición,
vi un bandada de pájaros sin alas
mirando con nostalgia al cielo,
un montón de rostros sin ojos en la cara
que no podían ver el sol, vi una boca de metro
y una cabeza de dragón vomitando fuego,
vi ángeles demacrados arrastrándose por el suelo,
un enorme rebaño de ruidos cayendo de los tejados
perforándome los tímpanos.
Vi un tenderete callejero de esos
que venden flores para cementerios,
olía como a colores muertos,
entonces no tuve más remedio que hacerme uno de ellos,
un número más en la gente que nadie echa de menos,
uno más de los que están donde no hacen falta,
y todos fuimos uno
tras los altos muros de la ciudad de los ruidos.
***
**
*