Tantas veces caí que no consigo olvidar el sabor de la tierra.
Siento el sol y la luz en mi rostro y el orgullo de ser hombre,
semen de dignidad, voz de desafío. Otra vez levantarse como
un tallo de nube. En el fulgor de la desgracia el paso sereno
de quien sabe que el mañana es un árbol que siempre florece.
Espera a que te nombre la aurora y mientras tanto, lucha.
Siento el sol y la luz en mi rostro y el orgullo de ser hombre,
semen de dignidad, voz de desafío. Otra vez levantarse como
un tallo de nube. En el fulgor de la desgracia el paso sereno
de quien sabe que el mañana es un árbol que siempre florece.
Espera a que te nombre la aurora y mientras tanto, lucha.