Frank naranja
Poeta asiduo al portal
Soy fiel amigo del peo,
de su hedor que poco daña,
de todo el que no se baña,
de lo raro y de lo feo.
Mi gas produce escarceo,
arrastra, rompe cristales,
deja sin rosas rosales,
causa díez mil accidentes,
te tumba todos los dientes
y seca los manantiales.
Con el peo hablas, delatas,
la digestión escondida,
cuando anuncia su salida
huyendo salen las ratas.
Con el peo abaratas
la consulta del proctologo,
haces hasta un monólogo
de lo olores ingratos,
se ahorran los malos ratos
pacientes y psicólogos.
El peo es de otra cultura
enterrada en tu intestino,
por vil que sea el destino
es absuelto por el cura.
No lo tildes de basura,
de canalla y de embustero,
de traidor y de grosero,
porque su grito no agrada;
si te llama no hagas nada,
sólo quítate el sombrero.
de su hedor que poco daña,
de todo el que no se baña,
de lo raro y de lo feo.
Mi gas produce escarceo,
arrastra, rompe cristales,
deja sin rosas rosales,
causa díez mil accidentes,
te tumba todos los dientes
y seca los manantiales.
Con el peo hablas, delatas,
la digestión escondida,
cuando anuncia su salida
huyendo salen las ratas.
Con el peo abaratas
la consulta del proctologo,
haces hasta un monólogo
de lo olores ingratos,
se ahorran los malos ratos
pacientes y psicólogos.
El peo es de otra cultura
enterrada en tu intestino,
por vil que sea el destino
es absuelto por el cura.
No lo tildes de basura,
de canalla y de embustero,
de traidor y de grosero,
porque su grito no agrada;
si te llama no hagas nada,
sólo quítate el sombrero.