• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

La copa de licor

penabad57

Poeta veterano en el portal
Ofrezco a la luz su oblonga anatomía
como un cáliz traslúcido donde el color tiñe el cristal
con la fina capa que adorna el continente
dándole el tono oscuro de la uva que resbala por la pared ancha,
firme el sostén de unos dedos que izan la frágil nave del licor;
en loa de arcángeles, tal vez, la comunión que llevará al labio
la dulce ceremonia del convite, a la lengua el regusto
que en el paladar deja el roce ardoroso del líquido,
el río extendido de aroma breve que incendiará
la sangre con el efluvio de la palabra, del canto,
de la celebración que, poco después,
se convertirá en el eco de un sueño.
 
Última edición:
Ofrezco a la luz su oblonga anatomía
como un cáliz traslúcido donde el color tiñe el cristal
con la fina capa que adorna el continente
dándole el tono oscuro de la uva que resbala por la pared ancha,
firme el sostén de unos dedos que izan la frágil nave del licor;
en loa de arcángeles, tal vez, la comunión que llevará al labio
la dulce ceremonia del convite, a la lengua el regusto
que en el paladar deja el roce ardoroso del líquido,
el río extendido de aroma breve que incendiará
la sangre con el efluvio de la palabra, del canto,
de la celebración que, poco después,
se convertirá en el eco de un sueño.
Tengo la impresiòn de un verso sostenido y compacto hasta el final (sin el menor despliegue para recortar), es valioso con su tendencia al simbolismo. Un abrazo a travès del tiempo, poeta. Julius.
 
Última edición:
Ofrezco a la luz su oblonga anatomía
como un cáliz traslúcido donde el color tiñe el cristal
con la fina capa que adorna el continente
dándole el tono oscuro de la uva que resbala por la pared ancha,
firme el sostén de unos dedos que izan la frágil nave del licor;
en loa de arcángeles, tal vez, la comunión que llevará al labio
la dulce ceremonia del convite, a la lengua el regusto
que en el paladar deja el roce ardoroso del líquido,
el río extendido de aroma breve que incendiará
la sangre con el efluvio de la palabra, del canto,
de la celebración que, poco después,
se convertirá en el eco de un sueño.
Una elocuente poesía.

Saludos
 
Querido Penabad57, tu poema es encantador. Visualicé esa copa de vino, marido acostumbraba a tomar vino y este poema me trae recuerdos, me hace pensar en el deseo, en amores furtivos, en la melancolía, en la celebración que de repente se nos escapa...
Te comparto algo que escribí sobre marido que falleció el año pasado, y tu poema me hizo pensar en ello.
Recuerdos en este sin tiempo
I.
Desvanecería la mancha de vino en su boca;
y volvería ese raudal de agua fresca a golpear el acantilado,
contemplaría el océano en calma;
si en esa tu gloria fuéramos hombres de nuevo.

II.
Éramos en la cordillera sin divisiones;
y aprendimos a abrir la puerta de los cercos para resguardar el rebaño.
Aun me dejaste la llave para salir a apacentarlo.

III.
Acomodo poco a poco el lente de mis ojos;
me aparto de esa tela negra y áspera.
Voy lavando la ceniza de mi cara como la hija de Jerusalén,
después la hecatombe y el largo silencio de la noche oscura.

IV.
En este cuarto de luz
donde las águilas vuelan en círculo,
ha descendido el relicario con la tiara y tus dones de oro,
ese regalo de quedarte en mí para siempre.

V.
El corazón apacible,
un trozo de carne perfecta y limpia,
ya no sangra más;
solo debo arroparme con el cobijo
que me brindabas cada día.

VI
Y fuimos una sola carne:
dolor, angustia,
alumbramiento, exultación.
sosiego, paz;
los aromas como un riego nutrido sobre el campo;
dos libros escritos unidos por la misma mano,
hechos manantial y esperanza.

VII
Se me permite verte volar...
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba