azulalfilrojo
Poeta que considera el portal su segunda casa
LA CRIPTA
Polvorientas vidrieras de colores
se encastran en los muros centenarios
que labraron ilustres escultores
a golpe de martillos y denarios.
Presidiendo la estancia, los honores
los hace un gran altar, de estatüarios
mármoles, con motivos superiores
que refieren macabros escenarios.
Sarcófagos usados como osarios
se pudren por la falta de favores:
descanso de guerreros legendarios
privado de sus dignos moradores.
Se aprecian los atávicos olores
de la herrumbre, los viejos incensarios
y la sangre de aquellos pecadores
impregnada en docenas de sudarios.
El eco de mis pasos, solitarios,
se transmuta en frenéticos clamores…
¡Son almas que eternizan los rosarios
entre llantos, plegarias y estertores!
Y siento escalofríos y temblores;
y al cuello, como dos escapularios,
se cuelgan mis viriles efectores
por miedo a convertirse en relicarios.
se encastran en los muros centenarios
que labraron ilustres escultores
a golpe de martillos y denarios.
Presidiendo la estancia, los honores
los hace un gran altar, de estatüarios
mármoles, con motivos superiores
que refieren macabros escenarios.
Sarcófagos usados como osarios
se pudren por la falta de favores:
descanso de guerreros legendarios
privado de sus dignos moradores.
Se aprecian los atávicos olores
de la herrumbre, los viejos incensarios
y la sangre de aquellos pecadores
impregnada en docenas de sudarios.
El eco de mis pasos, solitarios,
se transmuta en frenéticos clamores…
¡Son almas que eternizan los rosarios
entre llantos, plegarias y estertores!
Y siento escalofríos y temblores;
y al cuello, como dos escapularios,
se cuelgan mis viriles efectores
por miedo a convertirse en relicarios.
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