Pero él sigue tirando de la cuerda, sin saber si hay algo atado al otro extremo. Sigue luchando por ser algo más que una historia jamás contada...
Es humilde, en el explendor de su insignificante significado. Cree poder hacer todo lo que se propone, pero las horas van pasando y cada vez está más cerca la noche, mientras, recuerda el sentimiento infantil de llegar a ser alguien grande, y conseguir cosas tan importantes como sus sueños.
No se rinde a la realidad, pues cree firmemente que puede cambiarla. No espera nada, tan solo cree en que el destino colocará su cuerpo en frente de lo que la gente corriente llama una oportunidad para explotar. Pero sigue tirando del hilo, cada vez con menos fuerza, cada vez mas cansado, pero sigue luchando, esperando encontrar algo al otro lado, sin tener consciencia de lo que pueda encontrar, incluso pudiendo no haber nada.
La vida ya le explicó muchas veces que no vale con tener un corazón puro, que de hecho, la gente de corazones puros no son los que ganan las batallas, ya no. Cada vez tiene menos claro que los buenos actos son correspondidos, aun sin esperarlo. Y es que no es verdad que la gente recoge lo que siembra, no es así, no siempre. El que lucha con coraje y convicción por un mundo mejor, corre el riesgo de perder, como en toda batalla... Y lo peor no es la derrota, sino lo que queda después de todo, que es nada. Y sigue tirando de las finas fibras que aguantan el peso de todo aquello que arrastra desde pequeño, estando cada vez mas convencido de que detras de todo, no queda nada, con la esperanza de que se parta, para calmar su alma.
(Si no os importa, me gustaria saber que opina la gente de este poema, nunca nadie a valorado nada mio y me gustaria saber que opinion merece el poema
Última edición:
