Desmadrada cuña
Caes bebiendo mi sangre,
quieres partirme,
sin antes pedirle a mi alma,
que sea piedra.
Me duele
tu pretensión egipcia,
de hacer en ella,
una triste doncella.
Siempre
mis ojos tendrán presente,
la cuña clavada,
la imagen agresora,
que a mi alma
dejó agrietada.